
Las personas no elegimos cuándo o cómo sentir ansiedad. Tener ansiedad no es algo que podamos controlar. Sabemos que no queremos sentirla y que puede ser muy difícil gestionarla y salir de ella en los momentos más complicados.
¿Cómo podemos ayudar a una persona que está ahí, en uno de esos momentos? ¿Cómo podemos ayudar a una persona con ansiedad?
- Preguntar
En los momentos de ansiedad intensa podemos preguntar: ¿En qué te puedo ayudar ahora? ¿Qué necesitas? (Si no puede responderte, puedes estar presente y simplemente valorar el contacto físico).
También es importante hacer preguntas en los momentos de calma: ¿Cómo te gustaría que actuase en un momento difícil para ti?¿En qué te podría ayudar?¿Qué suele funcionarte?
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Ser partícipe
Si esa persona que conoces te ha dicho que está recibiendo ayuda psicológica, puedes preguntarle de forma más concreta. De esa forma, podrás conocer las estrategias que está trabajando y animarle a usarlas cuando las necesite, incluso siendo partícipe de esos ejercicios o técnicas (respirando juntos, por ejemplo). También puedes pedirle que recuerde cómo gestionó el último episodio y que utilice recursos similares (¿Qué te ayudó la última vez que te sentiste así?)
- Distancia y volver
Si la ansiedad tiene que ver con una situación o lugar concreto, puedes acompañarle a otro lugar para aliviar la intensidad de su ansiedad y usar estrategias que le sirvan. Después, podéis volver (incluso aunque os volváis a marchar en unos minutos). Sobre todo, es muy importante no abandonar rápidamente esa situación o lugar que está generándole ansiedad. Cuando lo hacemos, estamos utilizando la evitación como forma de aliviar el malestar a corto plazo pero hacerlo empeoraría la ansiedad a medio-largo plazo.
- Empatiza
No minimices lo que le ocurre ni juzgues su estado emocional. No comentes nada que se parezca a: “deberías estar…”, “tendrías que…”. Para empatizar no necesitas saber qué siente ni comprenderlo, necesitas respetarlo y validarlo porque existe.
- Recuérdale
Que la ansiedad no hará que sufra un infarto o se muera. Que es muy heavy este momento pero que la ansiedad disminuirá. Incluso sin hacer nada, sin moverse, la ansiedad disminuirá (porque funciona así en todas las personas). Que estás ahí y no te irás. Que este momento pasará. La realidad es que “lo peor que puede pasar ya está pasando”. Es decir, lo más angustiante es el momento que está atravesando justo ahora, el hecho de sentir ansiedad pero su ansiedad no seguirá aumentando ni tendrá más consecuencias.
Si te interesa saber más sobre ansiedad puedes echar un vistazo a estos posts: Evitación experiencial, Ansiedad y sensaciones corporales, Las preocupaciones.
También puedes revisar estos recursos y cursos online disponibles en Lara Salvador Psicología.
¡Muchas gracias por leerme!